En esta época Japón fue de nuevo unificado por Oda Nobunaga, Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieyasu, que eliminaron a los daimyō y se
sucedieron en el poder. Su mandato coincidió con la llegada de comerciantes portugueses y de misioneros jesuitas, que introdujeron el cristianismo en el país, aunque llegando sólo a una minoría.
La producción artística de esta época se alejó de la estética budista,
remarcando los valores tradicionales japoneses, con un estilo grandilocuente.
La invasión de Corea en 1592 comportó el traslado forzoso de numerosos
artistas coreanos a Japón, instalados en centros productores de cerámica
aislados del resto. Asimismo, durante este período se recibieron las primeras
influencias de Occidente, reflejadas en el estilo Nanban
(«bárbaros del sur», nombre dado a los europeos), desarrollado en la escultura
miniaturista, de tema profano, objetos decorativos en porcelana y biombos decorados en estilo yamato-e, con colores brillantes y pan de oro, en escenas que narran la llegada de los europeos a
las costas japonesas. La influencia occidental introdujo la pintura al óleo y el uso de la perspectiva, aunque en general no tuvieron mucho éxito en el
arte tradicional japonés.


revisado ya le va entendiendo
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